sábado, 17 de noviembre de 2012

Capítulo 21: La mirada de Raquel

BERENICE

CAPÍTULO 21: LA MIRADA DE RAQUEL

GUAYMAS

HOSPITAL CENTRAL DE GUAYMAS

En el pasillo, Óscar sorprende a Berenice y Juan abrazados frente a la ventana. El joven veterinario se acerca a ellos para saludar a la chica.



Óscar: ¿Qué tal Berenice? ¿Cómo te encuentras?

Berenice: Hola Óscar (Sonríe) ¿Cómo tu por acá? No te esperaba, la verdad.

Juan: (Murmurando entre dientes) Ya está otra vez el guapito de cara tocando las narices… (Celoso)

Óscar: Vine a verte porque me enteré esta mañana del incendio que ocurrió ayer en tu hacienda.

Berenice: Ahm… entiendo… Juan, ¿No vas a saludar? (Seria)

Juan: Sí, perdón… Buenos días… este… eras… ¿Octavio?

Óscar: Óscar (Serio), soy el amigo de Berenice.

Juan: Sí, ya te recuerdo… ya.

Berenice: ¿Y quién te contó lo del incendio? ¿Hablaste con Jéssica?

Óscar: En efecto, me encontré con ella y con su novio en el pueblo y ellos me lo contaron todo. Siento mucho el robo y que hayas perdido tanto… de veras.

Juan: ¿Qué es eso que llevas ahí? (Mirándo algo que esconde a la espalda con una mano)

Óscar: ¿Esto? Nada, no es nada… era un pequeño regalo para Berenice pero…

Berenice: A ver, enséñamelo.

El chico le obsequia con un pequeño oso de peluche blanco.

Berenice: ¡Ay que cucada! (Sonríe) Qué bonito, muchas gracias. No tenías por qué traerme nada, hombre.

En ese momento Juan siente que le hierve la sangre por momentos, Óscar y Berenice se miran y ambos sonríen, mientras Juan trata de contenerse, muy serio y celoso, muy celoso.

Óscar: ¿De verdad te gusta? Jéssica fue la que me aconsejó.

Juan: ¿Pero y esa de parte de quien está? (Con mal tono)

Berenice: ¿De que hablas, qué dices, Juan?

Juan: Nada, cosas mías… si me disculpan tengo que irme, tengo trabajo en la hacienda y se me ha hecho tarde… (Molesto) Lo siento. (Se marcha)

Berenice: ¡Juan! ¡No te enojes! ¡Juan! (Preocupada)

El chico se marcha sin despedirse de Berenice ni de Óscar y es que Juan se muere de celos cada vez que ve a Óscar cerca de su novia.

Óscar: ¿Y a este qué le ocurre?

Berenice: Ay Óscar… no debiste regalarme el osito, mira como se ha puesto…

Óscar: ¿Qué pasa que es muy celoso tu novio o qué? Pues lo siento pero tendrá que acostumbrarse ahora que voy a vivir en el pueblo.

Berenice: ¿De qué estás hablando?

Óscar: Berenice… (Se acerca, y ella se pone nerviosa) Yo…

Berenice: Por favor, no…

El chico le toma una mano con ternura. A lo lejos, escondido trás una esquina del pasillo junto al ascensor, Juan lo ve y se marcha en el elevador furioso e indignado.

Óscar: Sé que estás con él pero… la verdad si te soy sincero siempre me gustaste. Siempre, sólo que nunca me atreví a decírtelo. Éramos apenas unos chamacos y… yo…

Berenice: Ay Óscar, creo que estás confundiendo las cosas… Yo… yo te quiero como un buen amigo, la verdad me da mucho gusto haberte visto de nuevo después de tantos años pero…

Óscar: Estuve estudiando Veterinaria en Guadalajara y luego he tenido varios empleos por el país pero siempre quise volver. Finalmente logré encontrar trabajo acá, pero si lo hice fue por ti.

Berenice: ¿Por mí? (Extrañada)

Óscar: Siempre he estado enamorado de ti, Berenice. (Avergonzado)

Berenice: Ay no… (Se retira) No Óscar por favor, no me hagas esto… ahora no.

Óscar: Perdóname por favor, sé que rompiste con Daniel, quien era tu novio ya en el instituto pero no sabía que ahora estabas con el tal Juan.

Berenice: Yo amo a Juan, Óscar, lo amo y no puedes venir a pretender que tú y yo… Además no quiero que esta amistad tan bonita que tuvimos se dañe ahora por esto.

Óscar: No te gusto… ¿Es eso?

Berenice: No es eso, no me entiendes. Eres un chico muy guapo y muy buena persona pero yo no siento lo mismo que tú. Yo sólo te veo como amigo… como un…

Óscar: Por favor ya no sigas, ya, ya sé cómo…

Berenice: Nunca imaginé que yo te gustara. En la secundaría nunca sospeché nada, es más siempre andabas de chava en chava.

Óscar: Porque quería olvidarte y no podía, siempre te quise a ti.

Berenice: Pero yo estaba con Daniel.

Óscar: Y ahora con Juan, está visto que siempre llego tarde a tu vida.

Berenice: No digas eso… estoy segura que hay una chica para ti esperándote. Ya lo verás, pero esa no puedo ser yo.

Óscar: Pero yo te quiero… nunca pude olvidarte. (Tomándola de la cintura)

Berenice: Óscar, no…

En ese momento en que ambos están tan cerca, Óscar está a punto de besarla pero en ese momento les interrumpe Diana.



Diana: Ay perdón… disculpen, qué pena con ustedes… (Con tono de burla)


HACIENDA "LA MIRANDESA"

Una escultural y atractiva joven de cabello oscuro y sensuales y provocadoras curvas desciende de un elegante y lujoso descapotable negro. Únicamente podemos ver sus piernas, un vestido negro ajustando cada rincón de su cuerpo, un sugerente escote y finalmente un pícaro rostro con mucho maquillaje. La joven lleva puestas unas gafas de sol... A las puertas de la mansión le recibe Daniel Miranda.



Daniel: Vaya, vaya, mira quién tenemos acá, la mismísima Raquel Miranda. Cuanto tiempo primita... ¿A qué debo el honor de tu visita?

Escuchamos música incidental.


Junto al coche, la villana voltea, el viento ondea su cabello, la misteriosa joven se quita las gafas y en primer plano su rostro llena la imagen. Raquel es prima de Daniel y acaba de llegar a Santa Victoria.



Raquel: ¿Qué tal Dani? Sí, cuánto tiempo, es verdad. (Se besan en las mejillas)

Daniel: Yo te hacía por Europa o Estados Unidos. ¿Cuándo llegaste a México?

Raquel: Ay mi amor, me cansé de Londres, mucho big ben, mucho inglés, mucha historia, muy bonito todo pero muy aburrido… Además el clima es fatal, nada que ver con mi México adorado.

Daniel: Bueno pues pasa… Iba a salir pero ya que acabas de llegar…

Raquel: Siento no haber venido a tu boda... me acordé mucho ese día pero chico estaba modelando en Milán, tú sabes. (Entrando en la mansión)

Daniel: Berenice y yo rompimos, Raquel.

Raquel: ¿Qué cómo que rompieron? Ay me tienes que contar todo lo que ha pasado con lujo de detalles.

Daniel: No hay mucho que contar, la muy perra ahora anda con otro, un tal Juan, peón de la finca.

Raquel: ¿Qué? ¿Que la naca esa te dejó por un peón? No me lo puedo creer.


HOSPITAL CENTRAL DE GUAYMAS

En el pasillo de la planta en cuestión…



Diana: Ejem… (Tose) Perdón que interrumpa… (Sonríe falsa)

Berenice: Diana, esto no es lo que estás pensando… (Preocupada se retira de Óscar)

Diana: No, claro que no…

Óscar: ¿Diana? ¿Quién es esta mujer?

Diana: La esposa de mi padre… (Con mal tono) Para mi desgracia…

Diana: Mira mijita… a mí me cambias el tonito, porque vengo en son de paz. Voy a ver a Lorena pero antes… Qué maleducada que eres, ni siquiera me has presentado a tu “amiguito”. (Mirándolo de arriba a abajo)

Óscar: Me llamo Óscar, señora, encantado.

Diana: Igualmente, guapo. (Se muerde el labio) ¿Y de donde saliste? No te conocíamos…

Óscar: Fui compañero de Berenice en la secundaria, supongo que cuando su padre enviudó se casó con usted años después por eso no nos conocemos.

Berenice: ¿No dijiste que ibas a ver a Lorena? ¿A qué estás esperando?

Diana: No te sulfures, querida, ya voy, sólo quería ser cortés con tu visita. Por cierto… Oscar… ¿Y tienes novia?

Óscar: No… ahora estoy sólo… (Tímido)

Berenice: Óscar es gay.

Diana: ¿Gay?

Óscar: ¿Cómo que…?

Berenice: Ahora si nos disculpas… tenemos mucho que hablar.

Diana: Está bien, les dejo, un gusto…

Cuando ambos amigos se quedan solos, reanudan la conversación.

Óscar: ¿Por qué le dijiste eso? ¡Eso es mentira!

Berenice: ¿No viste como te miraba esa vieja babosa?

Óscar: ¿Y eso que tiene que ver? A mí la que me gustas eres tú.

Berenice: Vamos a ver si me entiendes. A mí no me importa con quién salgas o dejes de salir pero no me gustaría que te enredaras con ella, es mala gente.

Óscar: Ya, claro y no se te ocurrió otra cosa mejor que decirle que yo…

Berenice: Lo hice por Juan, Óscar, ¡por Juan! Diana nos sorprendió abrazados y si le da por contarle a Juan me voy a meter en un problema por tu culpa. Era la única forma de que no pensara mal.

Óscar: Pues vaya forma de arreglarla… (Con mal tono)

Mientras, en la habitación de Lorena, Diana platica con su hija, quien ya está levantada de la cama. Su madre conversa con ella de pie frente a frente.



Diana: Y va y me dice que es del otro lado… No se lo cree ni ella.

Lorena: ¿De quién hablas? ¿Qué dices?

Diana: El chico con el que estaba esa estúpida a punto de besarse, se cree que soy boba y no me di cuenta.

Lorena: ¿Qué chico?

Diana: Un tal Óscar, dice que fue compañero de la secundaria. ¿Cómo la ves?

Lorena: Ay mamá, no te metas en su vida, eso es asunto suyo.

Diana: ¿No dices que estás enamorada de Juan? Pues si esa zángana se enreda con el Óscar ese, te quedaría el camino libre con tu peoncito.

Lorena: Yo ya no me voy a meter en su relación, me voy a ir al D.F. con mi hermano Álvaro e iniciar una nueva vida.

Diana: ¿Qué? ¿Cómo que te vas a la capital?



HACIENDA “CASTILLA-ALCARAZ”

Juan trabaja en la vendimia junto al resto de peones, estamos ya en otoño y es temporada de recoger la uva para el vino. Al sol, Juan recoge varios racimos y los va echando en un cesto de mimbre. Justo al mismo tiempo en que Cayetano llega montado a caballo dando órdenes. Cayetano monta un bonito ejemplar castrado de capa negra.



Cayetano: ¡Eh tú! ¡Juan! ¡Juan!

Juan: ¿Sí? Díme Cayetano.

Cayetano: A ver si vas más deprisa que no tenemos todo el día.

Juan: Hago lo que puedo… no puedo ir más rápido (Secándose el sudor de la frente con la mano)

Cayetano: Tú verás o te das más brío o te largas a cuidar los caballos.

Juan: No hay trabajo, no quedan más que cinco en la finca.

Cayetano: Pues deberías ir pensando buscar otra chamba porque en cuanto termine la vendimia no vas a tener mucho que hacer por acá.

Juan: Bueno, ya veré que hago. Hablaré con Berenice.

Cayetano: Con la señorita Berenice, perdón, tu patrona, que no se te olvide.

Juan: También es mi novia, por si no te acuerdas.

Cayetano: Qué te estés enredando con ella no quiere decir que tengas derechos. Aquí en el campo quien manda soy yo. ¿Está claro? (Desafiante)

Juan: Lo sé… (Molesto)

Cayetano: Así que si tienes algún problema, ya sabes dónde está la puerta: ¡Arre! (Azuzando al caballo con la fusta, se aleja al galope)

Juan: Estúpido Cayetano… ¡Negrero! (Enojado)


PUEBLO DE SANTA VICTORIA

En el bar del pueblo, Jéssica almuerza sentada a una de las mesas en compañía de Rodrigo, su pareja, quién tiene un pequeño receso en medio de tanto trabajo en el local.



Rodrigo: No debiste decirle eso a ese Óscar.

Jéssica: Ay que darles vidilla, hombre, no seas tonto. Es sólo para ver que hace Juan.

Rodrigo: Mi primo es muy celoso, Jess, y si ve que Óscar anda tras Berenice se va a liar una…

Jéssica: Sólo le llevó un peluche, eso no es nada.

Rodrigo: Ese chico parecía enamorado de tu amiga. ¿O qué quieres? ¿Que Berenice y Juan rompan por una broma?

Jéssica: Claro que no, yo les adoro, jamás haría nada en su contra, menso. Era sólo una picia para poner a prueba a Juan ya veo que funcionó.

Rodrigo: Hace un rato me llamó por teléfono contándome del fulano Óscar y estaba que se subía por las paredes.

Jéssica: Pues que se aguante, Berenice ya tuvo que soportar sus devaneos con la loca de Lorena y su enfado cuando le engañaron con la historia aquella del chico de la plaza.

Rodrigo: Jess, si Juan se harta, las cosas se pueden poner color de hormiga. ¿Y si ese chico logra conquistar a Berenice, qué?

Jéssica: Hablaré con Juan, pero no tiene nada que temer. Bere le quiere, no podría vivir sin él, jamás estaría con otro hombre. Yo sé como es mi amiga. Confía en mí.



HORAS MÁS TARDE

HACIENDA “CASTILLA-ALCARAZ”

En su cuarto, Lorena se encuentra haciendo la maleta. La rubia ya ha sido dada de alta y mañana se marcha a Ciudad de México con su hermano. La chica ultima los detalles de su viaje justo cuando suena su celular. Lorena toma la llamada.



Lorena: ¿Bueno?

Álvaro: Lore, soy yo.

Lorena: Hermanito… qué alegría escucharte. ¿cómo estás?

Álvaro: Bien, Lorena. ¿Y tú ya te sientes mejor? ¿Estás segura que puedes viajar?

Lorena: Si, hablé con el médico y no hay problema. Mamá ya sabe que me voy, ahora en un rato me llevará en el coche al aeropuerto de Hermosillo para tomar el avión.

Álvaro: ¿A qué horas llegas al D.F.? Para ir a buscarte. (Sonríe)

Lorena: Creo que sobre las 10 de la noche, más o menos.

Álvaro: Ok, bueno pues a esa hora estaré allá. Por cierto mañana te voy a presentar a mi novia.

Lorena: ¿En serio? ¿Ya tienes novia? Qué bien, no sabes cuánto me alegro por ti. (Sonríe)

Álvaro: Bueno, ahí andamos aunque todavía no es nada formal, se llama Nuria. (Sonríe)


Al mismo tiempo, en la habitación de Berenice y Juan, la pareja protagonista mantiene una fuerte discusión.



Juan: ¡Es el colmo! ¡El colmo que ese tipo se atreviera a regalarte un muñeco! ¿Pero qué se ha creído ese payaso? (Celoso)

Berenice: Por favor, mi amor… cálmate.

Juan: ¡No me digas mi amor, por favor! Ya son dos veces que le veo babeando por ti en mi cara. ¿Cómo crees que me siento? Dime.

Berenice: Pero si Óscar es sólo un viejo amigo, ya te lo he dicho, no seas así.

Juan: Si, pues menudo amigo… más “tocón”. Baboso…

Berenice: Sólo me tomó la mano, nada más.

Juan: ¿Y te parece poco? Mira Berenice, será mejor que hoy duerma en el que era mi antiguo cuarto como peón porque no estoy de humor… (Molesto)

Berenice: No te vayas así, Juan… (Preocupada)

Juan: ¿Y qué quieres que haga? Aquí no pasa nada, todo bien, un galán anda tras mi novia pero no me preocupo… (Celoso) ¿Eso quieres?

Berenice: (Sonríe) Juan…

Juan: ¡No te rías, que no tiene ninguna gracia!

Berenice: No me río de ti, me río de la situación. Es la primera vez que te pones así por mí y me encanta.

Juan: Sí claro, que bien… (Enojado)

Ella se le acerca y le toma de la cara con ternura.

Berenice: Mírame, Juan, por favor…

Juan: ¿Qué…? (Con los ojos tristes pero enojado igualmente)

Berenice: Te quiero.

Juan: Y yo a ti pero…

Berenice: Pero nada, Óscar es sólo un amigo, yo le he dicho lo que tengo contigo y eso es lo único que importa, que te amo. (Sonríe)

Juan: Yo también te amo.

Berenice: Anda enojón… que eres más celoso… (Burlándose)

Juan: No te burles que te doy eh… (Se le salta la risa)

Berenice: ¿Quieres pelea? (Agarrando una almohada de la cama) ¡Pues toma pelea! (Sacudiéndole con ella)

Juan: Jajaja ¡Noooo! ¡guerra de almohadones nooo! (Tapándose de la cabeza)

Berenice: Jajajajaja. ¡Toma por celoso! ¡Y esta por tonto! (Sonríe)

Pero él le quita la almohada y la echa sobre la cama, Juan, sobre Berenice comienza a besarla a recorrer su cuerpo con sus manos. Ambos comienzan a desvestirse lentamente para hacer el amor.


CIUDAD DE MÉXICO

BODEGAS “CASTILLA-ALCARAZ”

En el despacho de Álvaro, el hermano de Lorena charla con Nuria.



Nuria: ¿Entonces tu hermana se muda a la ciudad?

Álvaro: Sí llegará en unas horas, voy a ir a buscarla al aeropuerto así que tengo que salir antes.

Nuria: Ok, no te olvide decirle al gerente sobre mi contrato. Se acerca la fecha de vencimiento y no sé si me van a renovar como secretaria.

Álvaro: No te preocupes, seguro sigues acá con nosotros. Oye… quería pedirte algo.

Nuria: ¿El qué?

Álvaro: Sé que estás embarazada, sé que todavía no sientes lo mismo por mí que yo por ti pero… yo… bueno, quería pedirte si… ¿Quieres ser mi novia?

Nuria: ¿Qué? ¿Tu novia? (Sorprendida)

Álvaro: Por favor… (Sonríe) Te prometo que sería un papá para tu bebé. ¿Qué dices?

Nuria: Álvaro… (Se le saltan las lágrimas)

Álvaro: Te quiero Nuria, me he enamorado de ti y… yo… (Bajando la mirada)

Nuria: Yo también te quiero. (Sonríe dulce)

Álvaro: ¿En serio? (Alzando la mirada, sonríe)

Nuria: Sí y estoy dispuesta a intentarlo contigo porque sé que eres un chico muy especial.

Álvaro: ¿Eso quiere decir que ya no amas a Juan? Dime la verdad.

Nuria: Le quise mucho pero ya no siento lo mismo… ha pasado mucho tiempo y en este tiempo me he dado cuenta de cómo eres y he comenzado a sentir cosas por ti que jamás pensé me volvieran a pasar en mi corazón.

Álvaro: Eres tan dulce… (Sonríe acariciándole la mejilla)

Nuria: Y tú también...

Justo en ese momento Álvaro acerca cada vez más sus labios a los de la joven. Finalmente ambos se funden en un romántico beso, escuchamos música.

Servando y Florentino – Devuélveme la vida

Devuélveme la vida, que te llevaste un día
Devuélveme la risa, la que tuve y no sabía
Devuélveme mi alma, la compañía de la calma
Devuélveme la fuerza, que se perdió entre toda mi inocencia


AEROPUERTO DE HERMOSILLO

En la zona de salidas, Diana se despide de su hija Lorena.




Diana: Ójala te vaya bien allá en la capital. Da muchos besos a tu hermano y dile que pronto iré a visitarlos.

Lorena: Ok, mamá, cuídate mucho. Nos vemos pronto. (Sonríe)

Diana: Chao hija… tú también. (Triste)


HACIENDA “CASTILLA-ALCARAZ”

En el dormitorio de Berenice, la joven y Juan hacen el amor abrazados entre las sábanas de la cama, ya es de noche. Juan y Berenice se dan la mano mientras se aman sin medida. El chico recorre su cuerpo con sus besos, ella le acaricia la espalda mientras hacen el amor.



Juan: Te amo (Se besan)

Berenice: Y yo a ti, Juan (Se besan)

La pareja se ama a la luz de la luna que a esa hora de la noche entra por la ventana de la recámara. Escuchamos música.

Alexander Acha – Amor sincero

Haces que mi alma sienta amor de nuevo
Haces que a tu lado ya no sienta miedo
Haces que mi corazón ya no este ciego
Porque puedo ver en ti que esto es amor sincero
Haces que te quiera más, un poco más
Llegas y te quiero más de lo que ya quiero…


CARRETERA SANTA VICTORIA-GUAYMAS

Cayetano va manejando su carro rumbo a Guaymas donde ha quedado con unos amigos para salir de fiesta a un conocido antro de la ciudad. El hombre conduce en medio de la noche ya casi llegando a la capital por una carretera paralela a la costa. En ese momento un camión llega de frente por el otro lado de la carretera. El villano trata de frenar pero el carro no responde, le han cortado los frenos.



Cayetano: ¿Pero qué demonios…? (Pisando el freno sin éxito)

El capataz se ve obligado a pegar un brusco volantazo y sin remedio el coche se sale de la calzada abruptamente, cayendo por un acantilado de varios metros de altura hacia el mar. El auto explota en mitad de la noche junto a las olas. Acto seguido, otro auto se acerca al barranco para confirmar la tragedia. Cayetano muere abrasado en un accidente provocado… ¿Provocado por quién?




AL DÍA SIGUIENTE

HACIENDA “CASTILLA-ALCARAZ”

Juan se encuentra trabajando en los corrales, echando de comer a los pocos caballos que quedan en la hacienda. Hace calor y está sin camisa, justo en ese preciso momento aparece en el rancho nada más y nada menos que Raquel quién ha ido a hacer una visita de “cortesía” a Berenice. La explosiva joven baja de su carro y lo ve con deseo. Raquel le mira de arriba abajo, acercándosele.



Raquel: Hola guapo… (Mordiéndose el labio)

Juan: Buenos días, señorita. ¿Se le ofrece algo?

Raquel: Sí… (Pensando: de todo contigo, muñecote)

Juan: Si desea hablar con la patrona, está en la casa. (Sonríe)

Raquel: Precisamente con ella quiero hablar, somos… digamos… viejas amigas, tú sabes.

Juan: Ahm… (Echando agua en unos bebederos con un cubo)

Raquel: ¿Y a todo esto… tú cómo te llamas?

Juan: Juan, señorita. (Dándole la espalda, sigue a su trabajo)

La villana piensa en silencio para sí…

Raquel: Así que tú eres el tal Juan, interesante… Vaya, vaya... el muñeco es el peón que decia Daniel... (Mirándole con deseo) Prepárate Berenice, porque te voy a quitar el novio... (Sonríe con picardía)


CONTINUARÁ…

No hay comentarios:

Publicar un comentario